Que los dos equipos de la ciudad se enfrenten en un derbi local por muy amistoso que sea el encuentro siempre tiene su aliciente. La Unión Deportiva San Pedro y el Marbella FC lograron empatar a un gol en un partido entretenido desde el primer minuto y en el que hubo de todo; desde emoción, detalles de gran calidad y hasta momentos de tensión que no desaparece ni en un partido donde se recuerda a una de las personas que más ha aportado al fútbol en la localidad.

Partiendo de la base que los derbis entre estos dos equipos son más que algo más que un partido de fútbol, la excusa en este caso no era otra que recordar la figura de Antonio Naranjo, historiador y cronista del balompié local que falleció el pasado mes de julio. Ninguno de los conjuntos quería perder, y se notó desde que la pelota comenzó a rodar sobre el flamante césped artificial del Municipal sampedreño.

Si durante los primeros minutos se dejaron ver esos detalles de calidad por parte de las dos plantilla, con acercamientos, intentos, jugadas de peligro y remates con una notable sensación a gol, no fue nada para lo que los jugadores fueron capaces de hacer durante la segunda mitad.

De inicio, y cuando apenas no había pasado ni un minuto de la reanudación, el capita del San Pedro, Álvaro Olmo, consiguió casi desde el centro del campo un auténtico golazo con un remate que tuvo dos connotaciones: la primera y la más importante, la ejecución del lanzamiento y la belleza del tanto, y la segunda, la mala posición en la que estaba situado el meta Juanfran, que le cogió unos cuantos metros por delante del marco.

El gol no hizo que el San Pedro se quedara atrás, ni mucho menos, pero sí que terminó de espabilar a un Marbella que, con el paso de los minutos, veía más cerca la posibilidad de llevar el esférico a la portería defendida por el joven Iván. Primero lo intentaría Añón con un lanzamiento de falta, raso, que llevó al cancerbero a emplearse a fondo realizando un magnífico despeje.

Minutos después lo intentaría Corpas con un centro desde la banda derecha y que estuvo a punto de obligar a un defensor del San Pedro a introducir el balón en el fondo de la portería. El joven canterano Agustín no llegó a rematar.

Pero si el Marbella lo intentaba el San Pedro no se quedaba con los brazos cruzados. Álex, que salió en la segunda parte, llevó a cabo una gran jugada personal que casi acabó con el balón perforando la portería de Juanfran por segunda vez en la noche. Su compañero Salim, nada más saltar al terreno de juego, también tuvo su ocasión. El remate cruzado que efectuó salió rozando la línea de gol.

Los últimos minutos fueron de infarto con ocasiones para el conjunto de Fernando Estévez. Primero con un centrochut de Añón que salió ajustado por el palo derecho del portero, segundo, con un gol anulado a Álex García por fuera de juego en una acción en la que hubo de todo; desde fuera de juego, penalti, falta en ataque… Cuando el colegiado dio el tanto por válido el asistente se quedó quieto y anuló la jugada. El árbitro acabó dándole la razón a su compañero.

Por último, y cuando se cumplía el tiempo de descuento, Luis Rioja anotó el gol del empate, un tanto que no estuvo exento de polémica por la manera de celebrar el sevillano el tanto, que se pasó por la banda hasta llegar al banquillo del San Pedro con la mano puesta detrás de la oreja haciendo como que no escuchaba los ánimos de la afición local, un gesto que sobró y que seguro que Antonio Naranjo, desde donde quiera que esté,  no aprobó.

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